DAKAR 2026

VIVE LA AVENTURA DESDE DENTRO

JESUS BORRERO

Piloto - Dakar 2026 - Primer Dakar en Camión

Jesús Borrero afronta el Dakar 2026 con la ilusión y el respeto de quien se enfrenta por primera vez a una de las pruebas más exigentes del motor. Su debut no es una aventura improvisada, sino el resultado de preparación, compromiso y muchas ganas de aprender desde dentro lo que significa realmente el Dakar.

“El primer Dakar se vive escuchando, aprendiendo y avanzando siempre en equipo.”

En una carrera donde cada jornada pone a prueba la cabeza tanto como las manos, Jesús destaca por su actitud: constancia, humildad y capacidad para adaptarse. Su objetivo es claro: avanzar etapa a etapa, tomar buenas decisiones y sumar experiencia en un entorno donde terminar cada día ya es una pequeña victoria.

Este primer Dakar marca el inicio de un camino. Un reto personal y deportivo que afronta con la mentalidad adecuada: trabajar, escuchar, crecer y disfrutar de la aventura sin perder de vista lo importante—el equipo, la preparación y el respeto por la carrera.

Una manera honesta de vivir el Dakar

Jesús Borrero afronta el Dakar 2026 desde un lugar muy distinto al de los grandes titulares. Su relación con el mundo del motor viene de lejos, prácticamente desde que tiene memoria. Creció rodeado de camiones, motores y caminos de tierra, aprendiendo desde pequeño que en este mundo no todo es correr, sino entender el vehículo, el terreno y a las personas que te rodean.

Su primer contacto con el Dakar llegó pronto, viviendo la experiencia desde dentro como copiloto junto a su hermano Manolo. Aquella participación le permitió conocer de primera mano la dureza de la prueba y el verdadero significado de competir en una carrera donde la resistencia física y mental es tan importante como la conducción. Fue una vivencia intensa, compartida en familia, que dejó una huella profunda.

Después de aquella experiencia, el trabajo y la vida marcaron otros ritmos. Durante años, Jesús permaneció ligado al mundo del motor desde fuera, sin perder nunca el vínculo ni la pasión. Porque hay caminos que no se abandonan, solo se aparcan hasta que llega el momento adecuado para retomarlos.

Ese momento llega ahora, en el Dakar 2026. Jesús vuelve a la carrera con una mirada madura y consciente, dispuesto a sumar desde el compromiso y el trabajo diario. Su grandeza no se mide únicamente por sus 1,96 metros de estatura, sino también por la dimensión de su corazón y la humildad con la que afronta cada reto, cualidades que definen su forma de estar en el equipo y de vivir este nuevo desafío.

Su regreso no responde a la búsqueda de protagonismo, sino al deseo de formar parte de un proyecto común, de apoyar al equipo desde dentro y de vivir el Dakar con respeto, aprendizaje y espíritu de compañerismo. Porque para Jesús, el mundo del camión no es solo su trabajo: es también su pasión.